MUY JÓVENES PARA HUIR
DE LAS LLAMAS
Los enormes incendios de Cortes de Pallás y Andilla, en la Comunidad Valenciana, fueron uno de los más dramáticos del negro verano de 2012. Ardieron espacios naturales protegidos, muy importantes para especies de aves en peligro. Los adultos pueden huir volando, pero las llamas devoraron uno de los nidos del águila-azor perdicera, una especie muy amenazada, y los de muchas otras aves rapaces forestales.
Los incendios provocan cada año pérdidas irreparables en la naturaleza, y acaban con el hábitat de muchas especies: aves, mamíferos o anfibios para los cuales el bosque es su único hogar.